Soy una expresión de la paz y el amor de Dios, aquí mismo donde estoy. Tomo aun más conciencia de ello a medida que me centro en oración y meditación.
En este tiempo sagrado, siento la seguridad bendita del amor de Dios por mí y por toda la creación. Traigo a mi mente y perdono aquellas acciones que me hayan causado angustia o dolor. Siento la curación que tiene lugar en mí al perdonar. También me perdono a mí mismo por cualquier acto o palabra de mi parte que haya herido a otra persona.
Comprendo que tengo mucho que dar, ofrezco libremente el amor de Dios que yace en mi corazón. Estoy en armonía conmigo, con mis seres queridos y con el mundo.
“Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.”—Filipenses 2:2


Posteado en 




Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Soy una expresión de la paz y el amor de Dios, aquí mismo donde estoy. Tomo aun más conciencia de ello a medida que me centro en oración y meditación. En este tiempo sagrado, siento la seguridad bendita del amor de Dios por m…..