Cuando tu quieres hacer chiquicha y el niño no se quiere acostar.
Les cuento que el otro día Frank José se pasó, señores se los digo que de verdad se pasó. Resulta que estabamos mi mujer y yo ambos calientes porque esa noche habíamos visitado a unos amigos y nos tomamos unos cuantos tragos que nos pusieron happy, no era que estabamos borracho ni nada por estilo, pero ustedes saben cuando como uno se pone, como que caulquier cosita te proboca.
El caso es que pasamos a buscar al niño a la casa de mi madre como a eso de las 10:30pm, nosotros ibamos con nuestro cocote full, claro está encontramos al niño durmiendo y nos sentimos tan contentos que no se nos ocurrió que pudiera despertarse en el camino. Pa no casarles el cuento, yo no se rayos fue lo que le dio mi madre a ese muchacho que tenía mas pilas que uno de los conejitos de duracel. El carajito se despertó y comenzó a brincar y a jugar y a moverse de aquí para allá ya podrán imaginarse ustedes las ganas que teníamos de que el niño se durmiera. Pues no huvo forma, intentamo de todo, mi mujer le dio leche, lo acosto y le dio palmaditas en la nalga, pero nada lo rendía, el muchacho estaba encendío.
Tratamos toda la noche de que se durmiera pero fue una misión imposible, cuando lo dejábamos solo en su cuarto el muy cariñoso comenzaba a chillar y mi mujer no podía concentrarse, imagínense las ganas que yo tenía de ajorcarlo. Pero nada finalmente salió triunfador y nosotros tuvimos que aguantarnos las ganas ya que para lograr que se durmiera lo acostamos entre nosotros en la cama. A mi no me quedó de otra que hecharme un jarro de agua fria.
Gracias a José Gómez de: Aprendiendo a ser Pa-Ma



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Jajajajaj gracias por publicarme esta nota, me siento muy bien de saber que las locuras que escribo estén trascendiendo las fronteras de mi blog.
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Jose Gomez de nada siempre a tu orden jejeje. Gracias por tu visita y tambien estas invitado a seguir entrando